Las oportunidades rara vez aparecen por casualidad. Generalmente nacen de una conversación, una conexión, una alianza o un espacio donde las personas encuentran nuevas posibilidades para crecer. En un contexto marcado por acelerados cambios tecnológicos, económicos y sociales, crear esos espacios se ha convertido en una necesidad para impulsar el desarrollo. Con esa convicción nació WEF Ecuador, capítulo nacional del Woman Economic Forum, una plataforma que desde 2019 trabaja para demostrar que el desarrollo no depende únicamente de la inversión o la tecnología, sino también de la capacidad de conectar personas, conocimiento y oportunidades. 

Desde su creación, bajo el liderazgo de Catalina Cajías Jaya, la iniciativa ha consolidado un ecosistema que conecta a Ecuador con redes internacionales de liderazgo, innovación, emprendimiento y cooperación. Más que un evento anual, WEF Ecuador busca crear las condiciones para que las conexiones se conviertan en oportunidades reales de formación, cooperación, innovación y desarrollo. A lo largo de cinco ediciones ha evolucionado hacia un espacio permanente de articulación entre personas, organizaciones e instituciones, promoviendo alianzas, intercambio de conocimiento y proyectos que fortalecen el posicionamiento del país como un punto de encuentro para el diálogo internacional y la construcción de soluciones con impacto. 

Cinco años de resultados Cinco años después, esa visión se refleja en resultados medibles. WEF Ecuador ha reunido a más de 2.300 asistentes presenciales, 478 conferencistas nacionales e internacionales y representantes de 27 países, con participación presencial de delegaciones provenientes de 15 países. Además, más de 309.000 personas siguieron sus contenidos en formato virtual, mientras que su cobertura mediática internacional alcanzó un valor superior a cinco millones de dólares. Su impacto también se expresa en acciones concretas. 

Gracias a alianzas estratégicas se han otorgado 244 becas internacionales para estudiantes, profesionales y emprendedores, al tiempo que se han movilizado más de cuatro millones de dólares en alianzas y oportunidades de negocio que continúan generando conexiones de alto valor para el país. Asimismo, 170 líderes, empresas e iniciativas han sido reconocidos por su contribución al desarrollo, la innovación y la construcción de ecosistemas colaborativos. Del diálogo a la acción La edición 2025 confirmó que el impacto de WEF Ecuador trasciende las conversaciones. 

El encuentro reunió a más de 700 asistentes, 90 conferencistas internacionales y representantes de 17 países. Durante la jornada se entregaron 124 becas internacionales en áreas como liderazgo, innovación y desarrollo profesional, además de consolidarse alianzas con instituciones como la Cámara Alemana AHK, el Parlamento Andino y el Global Innovation Management Institute de Estados Unidos. El impacto también alcanzó a las comunidades. 

Gracias al trabajo conjunto con aliados estratégicos, 420 niños y niñas de la provincia del Azuay recibieron atención y educación en salud bucal, demostrando que la cooperación puede traducirse en beneficios concretos para mejorar la calidad de vida de las personas. 

"Cooperar ya no es una opción; es la nueva ventaja competitiva. Los grandes desafíos requieren inteligencia colectiva, liderazgos colaborativos y la decisión de construir oportunidades en conjunto." — Catalina Cajías Jaya Directora WEF Ecuador 

Mirando hacia el futuro 

Con la visión 2026: Identidad, Integración y Evolución, WEF Ecuador continuará fortaleciendo su papel como una plataforma internacional para conectar talento, liderazgo, conocimiento y oportunidades. Su propósito es seguir impulsando alianzas que permitan responder a los desafíos actuales mediante la innovación, la cooperación, la formación de nuevos liderazgos y la construcción de redes que generen impacto sostenible. 

Después de cinco años, el mayor logro de WEF Ecuador no se mide únicamente por las cifras alcanzadas, sino por las oportunidades que ha contribuido a generar para miles de personas. Porque una conversación puede convertirse en una alianza; una alianza, en un proyecto; y un proyecto, en una oportunidad capaz de transformar vidas.