Nuestro compromiso es velar por la calidad de lo que comemos, abarcando todo el proceso desde el campo hasta la mesa.
La agricultura en Ecuador es mucho más que un motor económico: es la base de la seguridad alimentaria y del bienestar de millones de familias. Cada 9 de septiembre, el Día Mundial de la Agricultura recuerda la importancia de proteger esta actividad esencial, que enfrenta desafíos crecientes como el cambio climático, la degradación de suelos y la aparición de plagas resistentes.
Superar estos retos exige conectar innovación, clientes y sociedad apostando a un futuro sostenible para la agricultura. Con esa misión en mente, el negocio de Soluciones para la Agricultura de BASF acompaña a los agricultores en toda la cadena de valor, desde la semilla hasta la mesa del consumidor, con soluciones que contribuyen a cultivar alimentos seguros y saludables, de forma productiva, cuidando al mismo tiempo los recursos naturales.
Bajo el paraguas de la marca Nunhems®, la división de semillas hortícolas de BASF trabaja en Ecuador desarrollando variedades de semillas para los cultivos de cebolla y tomate, principalmente. Estas semillas no solo buscan mayor rendimiento y calidad, sino también resistencia a enfermedades y adaptación a las condiciones del mercado, lo que permite a los agricultores producir de manera más sostenible.
“La agricultura es el puente que une a productores y consumidores. En Ecuador trabajamos para que cada eslabón de la cadena, que va desde la semilla hasta la mesa, contribuya a ofrecer alimentos seguros, de calidad, cultivados de forma responsable y que satisfagan las necesidades del consumidor”, afirmó Stephanie Valquinta, gerente para el negocio de Soluciones para la Agricultura de BASF Ecuador.
Este compromiso ambiental de BASF se refleja no solo en el desarrollo de soluciones productivas para el agro sino también en alianzas estratégicas con instituciones como Innovagro que, a través de su programa CampoLimpio permite la recolección y disposición adecuada de envases vacíos de agroquímicos y con apoyo del programa CuidAgro y Stewardship fomenta el uso responsable y seguro de los productos agrícolas. Estas acciones reafirman la convicción de que alimentar una población en crecimiento no debe significar, necesariamente, mayor presión sobre los ecosistemas.
El Día Mundial de la Agricultura es una oportunidad para reconocer que el futuro de la alimentación depende de transformar hoy la manera en que producimos. Con una visión que integra ciencia, sostenibilidad e innovación, BASF refuerza su propósito de garantizar que los alimentos lleguen en condiciones óptimas del campo a la mesa de los hogares ecuatorianos y de toda la región

