Discriminación
Siete de cada diez trabajadores han sufrido discriminación por su edad o conocen a alguien que la haya experimentado.
Redacción GYE
El estudio “¿Es la edad un factor determinante?”, realizado por Multitrabajos, revela una preocupante realidad en Ecuador y Latinoamérica: la discriminación por edad continúa siendo un obstáculo significativo en el acceso y desarrollo laboral. Según los resultados, el 67% de las personas trabajadoras en Ecuador afirma haber sido discriminada por su edad o conocer a alguien que lo ha sido. Este dato muestra un aumento de 9 puntos porcentuales respecto a 2024, cuando la cifra alcanzaba el 58%. En otras palabras, casi 7 de cada 10 trabajadores han enfrentado este tipo de sesgo, lo que refleja una tendencia creciente de exclusión etaria en el mercado laboral.
A nivel regional, los resultados son similares. En Chile y Argentina, el 73% de las personas encuestadas reconocen haber sufrido o presenciado discriminación etaria; en Perú, el 65%, y en Panamá, el 61%. Esto evidencia que la problemática no es exclusiva de un país, sino que afecta de manera generalizada al mercado laboral latinoamericano.
Los principales tipos de discriminación identificados incluyen el rechazo en procesos de selección a pesar de cumplir con todos los requisitos y tener la experiencia necesaria (64%); la negación de oportunidades de liderazgo o de dirigir equipos debido a prejuicios relacionados con la edad (13%); la falta de reconocimiento o visibilidad frente a colegas más jóvenes (12%); y la exclusión de actividades sociales dentro de la empresa (12%). Estos datos reflejan que la edad sigue siendo un filtro silencioso que limita la igualdad de oportunidades y perpetúa prejuicios en la cultura organizacional.
Asimismo, el 86% de las personas encuestadas cree que las empresas consideran la edad como un factor determinante al momento de contratar, lo que confirma la persistencia de sesgos institucionales en los procesos de selección. En cuanto a las oportunidades de ascenso, el 31% cree que la edad influye dependiendo del tipo de puesto, el 29% afirma que sí es un factor determinante, el 18% considera que puede influir, pero no es lo más importante, y el 22% sostiene que no influye en absoluto. Estos datos evidencian que, aunque hay una parte del mercado que busca promover la meritocracia, aún predomina la percepción de que la edad es un criterio influyente.
El estudio también revela que el 87% de los trabajadores ecuatorianos percibe la existencia de discriminación etaria en el mundo laboral, mientras que solo el 13% cree que no la hay. En el resto de la región, la percepción es igual de negativa: Chile lidera con un 96%, seguido de Argentina (89%), Perú (85%) y Panamá (84%). No obstante, cuando se pregunta si esta discriminación se da en el lugar de trabajo específico de los encuestados, las cifras bajan: el 45% de los ecuatorianos afirma que sí ocurre, frente a un 55% que dice no haberlo vivido directamente. Esto podría indicar que, si bien la discriminación etaria es reconocida como un problema estructural, no todos la perciben en su entorno inmediato.
Entre las formas más comunes de discriminación dentro de las empresas, los encuestados mencionan que el 46% observa una preferencia por empleados jóvenes a la hora de asignar proyectos o dar reconocimientos; el 41% señala que no se contrata a personas mayores de 45 años, y el 38% percibe una falta de oportunidades de ascenso para trabajadores de mayor edad. Estos comportamientos consolidan un entorno que valora más la juventud que la experiencia, reproduciendo estereotipos que perjudican tanto a los empleados como a las organizaciones.
Sin embargo, hay señales positivas. En Ecuador, el 52% de los trabajadores asegura que el área de Recursos Humanos de su empresa sí implementa políticas de inclusión etaria y promueve el respeto por la diversidad generacional. Este dato es relevante porque posiciona al país como el único de la región con un indicador favorable en este aspecto. En comparación, Argentina alcanza un 36%, Chile un 37%, Perú un 44% y Panamá un 49%, lo que demuestra que Ecuador está ligeramente más avanzado en la adopción de prácticas de inclusión relacionadas con la edad.
Para combatir la discriminación por edad, los talentos encuestados proponen diversas medidas. El 45% sugiere capacitaciones obligatorias para todos los empleados sobre la importancia de la diversidad generacional y los beneficios de la colaboración intergeneracional. El 44% propone políticas de contratación y promoción basadas en el mérito y las habilidades, dejando de lado la edad como criterio de selección. Finalmente, el 36% recomienda la creación de programas de reintegración laboral para personas mayores de 45 años que deseen volver al mercado tras un período de inactividad. Estas acciones buscan no solo reducir la discriminación, sino también fomentar un entorno donde la experiencia y la juventud coexistan de forma equilibrada y productiva.
Los principales tipos de discriminación identificados incluyen el rechazo en procesos de selección a pesar de cumplir con todos los requisitos y tener la experiencia necesaria (64%); la negación de oportunidades de liderazgo o de dirigir equipos debido a prejuicios relacionados con la edad (13%); la falta de reconocimiento o visibilidad frente a colegas más jóvenes (12%); y la exclusión de actividades sociales dentro de la empresa (12%). Estos datos reflejan que la edad sigue siendo un filtro silencioso que limita la igualdad de oportunidades y perpetúa prejuicios en la cultura organizacional.
El director de Multitrabajos.com en Jobint, Miguel Bechara, subraya que la discriminación por edad sigue siendo una barrera importante en el desarrollo laboral. Explica que la diversidad generacional aporta miradas complementarias y experiencias valiosas, por lo que insta a las empresas a implementar políticas inclusivas que fomenten la colaboración intergeneracional. En su opinión, integrar equipos de distintas edades no solo promueve la equidad, sino que también potencia la innovación y la productividad.El estudio encuestó a 2.674 personas trabajadoras de Ecuador, Argentina, Chile, Panamá y Perú, con el objetivo de analizar cómo la edad incide tanto en la búsqueda de empleo como en la proyección profesional. Los resultados muestran que 8 de cada 10 talentos (84%) en Ecuador consideran que la edad influye directamente en las posibilidades de conseguir empleo. Esta percepción es compartida en otros países: 89% en Argentina y Chile, 81% en Perú y 77% en Panamá. Esto demuestra que, aunque la edad debería ser un elemento neutro, sigue condicionando la empleabilidad y el avance profesional en toda la región.
Asimismo, el 86% de las personas encuestadas cree que las empresas consideran la edad como un factor determinante al momento de contratar, lo que confirma la persistencia de sesgos institucionales en los procesos de selección. En cuanto a las oportunidades de ascenso, el 31% cree que la edad influye dependiendo del tipo de puesto, el 29% afirma que sí es un factor determinante, el 18% considera que puede influir, pero no es lo más importante, y el 22% sostiene que no influye en absoluto. Estos datos evidencian que, aunque hay una parte del mercado que busca promover la meritocracia, aún predomina la percepción de que la edad es un criterio influyente.
El estudio también revela que el 87% de los trabajadores ecuatorianos percibe la existencia de discriminación etaria en el mundo laboral, mientras que solo el 13% cree que no la hay. En el resto de la región, la percepción es igual de negativa: Chile lidera con un 96%, seguido de Argentina (89%), Perú (85%) y Panamá (84%). No obstante, cuando se pregunta si esta discriminación se da en el lugar de trabajo específico de los encuestados, las cifras bajan: el 45% de los ecuatorianos afirma que sí ocurre, frente a un 55% que dice no haberlo vivido directamente. Esto podría indicar que, si bien la discriminación etaria es reconocida como un problema estructural, no todos la perciben en su entorno inmediato.
Entre las formas más comunes de discriminación dentro de las empresas, los encuestados mencionan que el 46% observa una preferencia por empleados jóvenes a la hora de asignar proyectos o dar reconocimientos; el 41% señala que no se contrata a personas mayores de 45 años, y el 38% percibe una falta de oportunidades de ascenso para trabajadores de mayor edad. Estos comportamientos consolidan un entorno que valora más la juventud que la experiencia, reproduciendo estereotipos que perjudican tanto a los empleados como a las organizaciones.
Sin embargo, hay señales positivas. En Ecuador, el 52% de los trabajadores asegura que el área de Recursos Humanos de su empresa sí implementa políticas de inclusión etaria y promueve el respeto por la diversidad generacional. Este dato es relevante porque posiciona al país como el único de la región con un indicador favorable en este aspecto. En comparación, Argentina alcanza un 36%, Chile un 37%, Perú un 44% y Panamá un 49%, lo que demuestra que Ecuador está ligeramente más avanzado en la adopción de prácticas de inclusión relacionadas con la edad.
Para combatir la discriminación por edad, los talentos encuestados proponen diversas medidas. El 45% sugiere capacitaciones obligatorias para todos los empleados sobre la importancia de la diversidad generacional y los beneficios de la colaboración intergeneracional. El 44% propone políticas de contratación y promoción basadas en el mérito y las habilidades, dejando de lado la edad como criterio de selección. Finalmente, el 36% recomienda la creación de programas de reintegración laboral para personas mayores de 45 años que deseen volver al mercado tras un período de inactividad. Estas acciones buscan no solo reducir la discriminación, sino también fomentar un entorno donde la experiencia y la juventud coexistan de forma equilibrada y productiva.

