La “maternidad subrogada” no es una solución técnica ni un acto de amor: es una forma de violencia contra la mujer y de cosificación del niño. Así lo confirma el más reciente informe de la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre violencia contra la mujer y niñas, Reem Alsalem, publicado el 25 de agosto de 2025. Este documento oficial exige la prohibición universal de la maternidad subrogada por constituir una práctica que vulnera la integridad física, psíquica y simbólica de mujeres y bebés.

El informe denuncia que:

  • "La reproducción subrogada comercial, que corresponde a la inmensa mayoría de los casos en el mundo, constituye venta de niños, lo cual es un delito".

  • "Ningún marco regulatorio puede prevenir por completo los graves daños psicológicos que puede ocasionar el proceso de separación".

  • "Los arreglos de reproducción subrogada pueden equivaler o asemejarse a la esclavitud, ya que ponen a las madres sustitutas en una situación en que se hace uso de todas o alguna de las características del derecho de propiedad con respecto a ellas".

Estas y otras afirmaciones contundentes colocan al sistema internacional de derechos humanos en una posición clara: no hay espacio ético ni jurídico para justificar esta forma de explotación reproductiva.

Víctor Manuel Valle, vicepresidente de Dignidad y derecho. Olivia Maurel, portavoz internacional Declaración de Casablanca para la Abolición Universal de la Maternidad Subrogada.


La Declaración de Casablanca: una hoja de ruta internacional por la abolición

En este contexto, Dignidad y derecho reafirma su alianza a la Declaración de Casablanca, que tuvo lugar en Lima, Perú, durante la III Conferencia internacional sobre abolición de la gestación subrogada. 

La Declaración sostiene que la gestación subrogada:

  • Cosifica el cuerpo de la mujer al convertir su función reproductiva en objeto de encargo.

  • Rompe el vínculo materno-infantil, base del desarrollo emocional y de la dignidad personal.

  • Supone una forma de violencia estructural contra mujeres en situación de vulnerabilidad, especialmente en regiones con pobreza estructural y sin legislación protectora.

Dignidad y derecho: aliado estratégico de Casablanca en Ecuador

Como parte de su compromiso con la defensa de la dignidad humana, el estudio jurídico Dignidad y derecho ha sido reconocido como aliado estratégico de la Declaración de Casablanca a nivel nacional. 

“No se trata de regular lo irregulable. Se trata de reconocer que ni los hijos pueden ser producto de contrato, ni las mujeres objeto de uso temporal. Si la ciencia médica y el derecho existen para servir a la persona, entonces deben empezar por proteger su dignidad desde el origen”, señaló el abogado Víctor Manuel Valle, vicepresidente de Dignidad y derecho.

Ecuador ante una decisión: regular o abolir

Frente a la reciente discusión legislativa sobre técnicas de reproducción asistida, Dignidad y derecho hace un llamado urgente al Estado ecuatoriano para:

  1. Incluir en la legislación nacional una prohibición expresa y absoluta de la gestación subrogada.

  2. Suspender el tratamiento del proyecto de ley de reproducción humana asistida hasta que se incluya una evaluación ético-jurídica integral.

  3. Abrir espacios de diálogo interdisciplinario con especialistas en derechos humanos, niñez, salud, bioética y derecho constitucional.

La ciencia médica no puede justificar lo injustificable. El deseo de tener un hijo no puede pasar por encima de los derechos de los más vulnerables.

Dignidad y derecho sostiene que abolir la maternidad subrogada es una causa urgente para toda América Latina. El informe de Naciones Unidas y la Declaración de Casablanca deben ser guías claras para una legislación que proteja a las personas, no a los intereses del mercado reproductivo.